Profesora titular de la Universidad de Sevilla, Fátima Roldán Castro posee un amplio currículum en los que destacan su estudio del mundo musulmán desde diversas vertientes, y coordina la obra "Paisajes y Naturaleza en al-Andalus", editada por la Fundación El legado andalusí.
P: ¿Este libro viene a decir que nuestras percepciones actuales del paisaje y de la naturaleza están condicionadas en gran parte por la visión que tenía la cultura andalusí de estos temas hace más de 1000años?
R: No hay que llevar las cosas a esos extremos…Se trata de poner en valor un tema tan importante como es el paisaje, con todas las connotaciones que el término conlleva, y para ello se planteó este libro, para participar en foros de reflexión y debate que actualmente se ocupan de esta cuestión para crear opinión en torno a un asunto que nos concierne a todos, que es, sin lugar a dudas, un elemento identificador del ser humano y un importante exponente de calidad de vida. Por ello, para colaborar en la defensa de nuestros paisajes y teniendo en cuenta la impronta de la civilización musulmana-andalusí en el territorio peninsular, resultaba interesante desarrollar los distintos aspectos relacionados con la apreciación del entorno en dicha etapa, los elementos de definición del paisaje en el seno de la cultura árabe y desde luego la intervención paisajística de una cultura que definió entornos urbanos y espacios rurales de perfiles muy característicos que aún hoy son reconocibles y a los que se recurre como reclamo turístico en muchas ocasiones.
P: ¿Cómo varían estas percepciones comparadas, por ejemplo, con las británicas o las francesas? ¿Qué tienen de únicas o especiales?
R: Partiendo de la base de que el paisaje es una lectura cultural del entorno que nos rodea, que no se trata exclusivamente de la naturaleza física sino de una elaboración intelectual, es obvio que cada cultura interpreta a su manera y desde perspectivas particulares, de ahí que su sentimiento ante el paisaje varíe en función de valores también diversos.
P: ¿Cómo surgió el proyecto de crear un libro sobre el paisaje de al-Andalus?
R: Llevo años dedicándome a la investigación y reflexión sobre el paisaje en el ámbito del mundo árabe, en general, y en el andalusí, en particular, y ya había publicado algunas cosas sobre el tema. Trabajando con especialistas en paisaje, en proyectos interdiciplinares que tenían como objetivo colaborar en la sensibilización de la sociedad para la defensa de nuestro entorno, etc., pensé que la parcela del periodo andalusí ayudaría a reflexionar sobre el valor histórico del paisaje y, por lo tanto, un libro extenso que tratase sobre éste y la naturaleza en al-Andalus podría ser, además de una novedad, una aportación señalada en el conjunto de trabajos en temas paisajísticos. Tras describirlo y plantearlo a El Legado Andalusí, que me parecía la editorial perfecta para el tipo de libro que diseñé, el proyecto tuvo éxito y se dio forma al libro.
P: Hablemos un poco de sus propios antecedentes en la materia. Vd. es profesora de la Universidad de Sevilla, ¿verdad? ¿Cuál es su especialidad? ¿Ha publicado trabajos sobre el paisaje y la naturaleza de al-Andalus? ¿Por qué cree Vd. que ha sido seleccionada para coordinar este libro?
R: Mis líneas principales de investigación han sido la Historia y la Geografía de al-Andalus, de ahí que tras muchos años de revisión y lectura de fuentes relacionadas con estas materias, empezaran a llamarme la atención los datos de referencia paisajística. A partir de ese momento comencé a profundizar en el tema y a participar en Seminarios y Conferencias al respecto. Fruto de esa línea de investigación fueron, entre otros, los artículos “La percepción del entorno en al mundomusulmán” y “La dimensión histórica del paisaje: la conciencia paisajística en la cultura andalusí”. También organizamos el profesor Florencio Zoido, uno de los máximos especialistas de paisaje en nuestros días, el pintor Juan F. Lacomba y yo el Encuentro: Territorio y Patrimonio: Los Paisajes Andaluces, que se celebró en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, del que salió asimismo, una interesante publicación con las aportaciones de distintos especialistas en la materia.
P: ¿Y los colaboradores del libro? ¿Con qué criterios se han seleccionado? ¿Qué experiencia aporta cada uno de ellos?
R: Todos los colaboradores del libro han trabajado o bien sobre paisaje o sobre algún sector de incidencia en el tema. Cada uno de ellos, desde su línea de investigación ha aportado su particular tesela.
P: Se ve que hay representados distintos puntos de vista científicos y profesionales. Hay un arquitecto, historiadores, arqueólogos, hasta un pintor. ¿Qué se pretendía con este enfoque multidisciplinario?
R: Se pretendía atender al tema marco del libro desde parcelas muy distintas para hacerlas confluir en el objeto prioritario de la publicación.
P: Háganos el favor de distinguir entre “paisaje” y “naturaleza”. ¿Cuál es el significado de esta distinción?
R: Sería suficiente tener en cuenta que para estudiar el paisaje hay que distinguir entre la realidad física del entorno –naturaleza- y la elaboración intelectual que se lleve a cabo a partir de dicha realidad, es decir, la de cada comunidad interpretante –el paisaje-.
P: Afirma Vd. en su capítulo del libro que el paisaje va mucho más allá del simple panorama o visión artística. ¿Quiere explicar este concepto?
R: Habitualmente el término paisaje se relaciona con lo visual, con la representación pictórica y, aunque esto es evidente, no es suficiente. El paisaje es un término de múltiples usos, de ambigüedad incluso, pero antes que nada debe ser entendido como una particular lectura, una elaboración intelectual desarrollada en el seno de cada comunidad, de cada cultura.
P: Cita Vd. “el peligro de deterioro”. El paisaje andaluz actual está en peligro inminente? De ser así, ¿cuáles son las amenazas más graves?
R: Está en peligro de deterioro al igual que otros paisajes del ámbito peninsular o europeo. La falta de atención por parte de las administraciones públicas, la insensibilidad social al respecto, hace que se infravalore un factor históricamente reconocido como bien primordial, indicador de calidad de vida. ¿Qué ocurre cuando encontramos anuncios espantosos al pie de algunos de nuestros pueblos o polígonos industriales que nos reciben a la entrada de algunos de nuestros entornos patrimoniales más significativos?, y la especulación inmobiliaria ¿acaso está controlada desde las administraciones públicas que tienen competencia en el tema? Pensemos, por ejemplo en Medina Azahara y el proceso de acoso y ahogo que está sufriendo en los últimos años…
P: ¿Cuándo y cómo surge el paisaje en sí como tema de los pintores europeos? Puesto que hubo un tiempo en que los pintores no pintaban paisajes todavía, ¿verdad?
R: La conciencia humana a propósito de elementos que conforman el paisaje debió existir desde que el hombre apareció, pero una cosa muy distinta es la elaboración intelectual sobre dichos elementos. Hasta el siglo XVI no se atiende en Europa al paisaje con rango de protagonismo absoluto y esto ocurrió en Holanda donde los pintores comenzaron a utilizar el paisaje como motivo estético principal, sacándolo de los fondos de cuadros, dejando de aparecer como mero telón de fondo donde el tema central lo ocupaban, sobre todo, cuestiones religiosas. No ocurrió lo mismo en China donde ya en el siglo V se escribieron tratados sobre paisaje.
P: ¿Cuáles son algunas de las especies vegetales y arbóreas que se introdujeron con los andalusíes?
R: Entre las más significativas se encuentra al naranjo amargo. Muchos cultivos se aclimataron y pasaron de su estado silvestre a la atención de hortelanos como la alcachofa, otras se trajeron de Oriente como la berenjena, y otras muchas fueron objeto de injertos y manipulaciones de forma que se consiguieron nuevas variedades. Sin lugar a dudas continuó el cultivo y cuidado de especies mediterráneas clásicas como el olivo y la vid.
P: ¿Dónde acude un investigador para documentarse sobre el paisaje andalusí?
R: A las fuentes árabes mismas o al libro del que estamos hablando, entre otros.
P: ¿Cuál fue el papel del romanticismo del siglo XIX en la revalorización de los paisajes de al-Andalus?
R: El romanticismo recuperó los paisajes de impronta musulmana porque representaban una serie de valores esenciales en la época: exotismo, primitivismo, autenticidad…Las ruinas magnificadas, los palacios árabes abandonados, etc., ejemplificaban el ámbito perfecto para el alejamiento del entorno mecanicista e industrial que dominaba la Europa del momento, por lo tanto, estos lugares fueron escenarios perfectos para conseguir la introspección y el abandono deseado por los intelectuales que pusieron en valor estos paisajes urbanos y/o rurales.
P: ¿Qué trascendencia tiene el estudio de la poesía y las crónicas árabes en el estudio de los paisajes de al-Andalus?
R: Todas las fuentes árabes ofrecen información al respecto, bien directa o indirectamente. La poesía ha utilizado el paisaje en general o en sus elementos particulares hasta la saciedad, aún más en el contexto de la literatura árabe oriental y andalusí enlas que se dedicó un género concreto a la descripción de jardines. Las crónicas relatan sus pasajes y sucesos ante un telón de fondo que en ocasiones define el transcurso de los acontecimientos y a veces tan solo lo aderezan, pero sin duda,
en uno y otro caso informan sobre el tema que nos ocupa.
P: ¿Hasta qué punto ha sido importante en el paisaje andalusí el uso del agua y las obras hidráulicas de los andalusíes?
R: Es de sobra conocido que la intervención del hombre ha sido esencial en la configuración de paisajes, no sólo en la construcción de hábitats sino también en el trazado de caminos, obras hidráulicas, tipos de cultivos, etc. Desde esa perspectiva, los andalusíes pusieron en funcionamiento distintos usos agrícolas y sistemas de riego que aún siguen vigentes en nuestros territorios.
P: ¿Es posible percibir las huellas del paisaje andalusí en la actualidad? ¿Se puede combinar esta búsqueda con el turismo, con la gastronomía y la cata de los vinos andaluces?
R: Naturalmente, sólo hay que acercarse a cualquiera de nuestros centros urbanos y rurales para observar hasta qué punto interviene la estética andalusí en algunos o varios de sus edificios más significativos, en sus propios trazados urbanos o en el perfil de lugar. La gastronomía es heredera y mantenedora de una tradición gastronómica histórica muy exitosa. En cuanto al turismo, es muy loable el esfuerzo de ciertas Fundaciones culturales en su faceta de vivificación de rutas culturales de reminiscencia andalusí.
P: ¿Lo urbano es también paisaje? ¿Y los jardines?
R: Las ciudades intervienen en la configuración de paisajes tanto como el entorno rural. Los hábitats humanos son fruto de la intervención del hombre en su medio y configuran de manera especial el paisaje antropizado, elaborado, adaptado a su medida. Los jardines representan el paisaje dominado, la naturaleza al servicio del hombre en su justa medida, para el disfrute de los sentidos y su plena satisfacción.
P: ¿Qué peso específico tuvo el redescubrimiento de las artes plásticas andalusíes en el arte contemporáneo?
R: Al igual que en otros campos del saber, el descubrimiento o redescubrimiento de las artes andalusíes inspiraron a poetas, pintores y artistas en general. Recordemos la reelaboración de motivos estéticos de corte andalusí en el alhambrismo costumbrista, por ejemplo.
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